¿Qué nos decía Heidegger? Para ello expongo aquí un trozo de un libro del que no tengo ningún conocimiento acerca de su título ni de su autor, así que disculpen la falta de dichos datos. Al pasar el texto del libro al ordenador me he permitido el lujo de cambiar alguna información de orden, pues para mis intereses me ha parecido más correcto ordenarlo tal cual lo expongo:
Heidegger, Martin Heidegger (1889-1976), afirmaba que nuestra existencia es auténtica sólo después de asimilar el concepto de la muerte e internalizar su significado subjetivo. La ansiedad es el miedo a no ser, la antítesis del ser, que es el resultado de que el individuo no esté dispuesto a enfrentar la muerte. Al aceptar y entender que somos finitos, comenzamos a penetrar en el núcleo de nuestra existencia. Así, la peculiaridad de la vida humana radica en nuestra comprensión, por mínima que sea, de nuestro propio ser.
Heidegger categorizaba la existencia según tres rasgos básicos y relacionados:
1- Ánimo o sentimiento. La gente no tiene, sino que es, estados de ánimo: estamos felices, estamos tristes.
2- Entendimiento. En lugar de la acumulación de conceptos abstractos, hay que examinar la conciencia como la búsqueda de la comprensión de nuestro ser. Heidegger describía esta búsqueda como estar abiertos ante el mundo para internalizar nuestra confirmación de la verdad o la falsedad de nuestra experiencia; es decir, para que nos volvamos un auténtico yo.
3- Habla. Arraigada en el silencio interno de la persona, el habla como lenguaje es el vehículo de nuestro conocimiento de nosotros mismos como seres.
Heidegger escribió que la gente está enajenada de su propio ser. Argumentaba que, a lo largo de la historia, la gente ha estado ligada al ser en términos de cosas u objetos, y que se ha alienado del ser como vivir. Aplicaba la fenomenología como medio de volver al acto de ser. La fenomenología permite entender los fenómenos, siempre que no los introduzcamos en estructuras preconcebidas. Así, para Heidegger la esencia de la psicología es el estudio de los modos característicos de ser-en-el-mundo, pues si la gente está enajenada de su propio ser, va por la vida alienada y fragmentada psicológicamente hasta caer en última instancia en una existencia psicótica.
¿Interesante?
¿Os han mirado sonrientes los ojos de la muerte alguna vez? ¿Sabemos qué es estar vivo? ¿Conocemos la auténtica existencia del hombre? Nuestra existencia, una autoexistencia. El dominio de nuestra existencia individual. ¿Sabemos qué es vivir nuestra vida? ¿vivimos nuestra vida o creemos que vivimos nuestra vida?
Aquella o aquel que haya leído algunos de mis escritos anteriores a la creación de este blog, sabrá de mi fascinación y decepción por la existencia de la vida humana y lo que todo ello conlleva. No es nuevo para mí este tema, pero sí los escritos de Heidegger, personaje conocido por mí hace escasas horas. Pocos personajes han despertado en mí tanto interés en tan poco tiempo.
¿Qué somos?
Ponte enfrente del espejo y mírate de arriba abajo. Mírate un rato a los ojos sin preguntarte nada. Intenta dejar la mente en blanco. Cuando en lugar de verte a ti, veas a un desconocido, poco a poco irán aflorando sensaciones, preguntas, sentimientos. ¿qué soy realmente? ¿estoy limitado a este cuerpo? ¿soy algo más? ¿realmente hago lo que deseo? ¿vivo mi vida o la de los demás?
Nada es fácil, y menos si desde que salimos del vientre de nuestras madres nos moldean como a jarrones de barro. Cuando alcanzamos cierta edad nos empezamos a preguntar sobre ciertas cosas, pero rápidamente nos olvidamos de ellas…¿por qué? Quizá a muchos no les interese. A otros les dará miedo enfrentarse a un nuevo mundo. A su mundo.
¿Somos estados de ánimo como defiende Heidegger? ¿Es posible encontrar nuestro auténtico yo?
¿Qué está pasando?

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