Recordando
Entre la oscuridad nocturna encontré una vieja foto en un bolsillo de mi viejo pantalón. La extraje lentamente y la puse ante mis cansados y tristes ojos. La observé detenidamente durante unos instantes. Se trataba de un rostro joven, de una chica de pelo largo, oscuro y ondulado. Vinieron a mi memoria diferentes recuerdos confusos, como si algo o alguien no quisiera que recordase exactamente quien era esa chica. Su rostro me transmitía paz y tranquilidad a la vez que tristeza y nostalgia. Una leve sonrisa dominaba su cara.
Di dos o tres pasos bajo las farolas de aquel paseo. Perdí la vista en algún punto en frente de mí y comprendí que jamás volvería a ver aquel bello rostro. Me poseía la certeza de que un día la tuve. Pero no recordaba más. Hundiendo los dedos en mi frondosa barba me vino el recuerdo de una hermosa muchacha jugando con los pelos de mi pecho desnudo, alzando mi persona y mi físico rechoncho. No recuerdo muy bien que pasó con ella, sólo recuerdo que un día comencé a caminar. Desde entonces la soledad se convirtió en mi mejor amiga y la cerveza en mi psicoanalista.
xevi molas

AVL DIGITAL dijo
Las fotografías son simples pero a la vez complejas. Contradictorias. Muestran un haz casi infinito de luces y contrastes, reduciendo notablemente el ángulo de visión y concentrándolo todo prácticamente en un punto, desechando el entorno, borroso, influyente pero a la vez inconsciente que sólo serán recordados en los sueños. Evocan recuerdos pasados como los restos de una hoguera que hace tiempo se extinguió. Enseñan algo que fue real, pero los sentimientos impregnados que airean son subjetivos y maleables, como cualquier opinión que sale del corazón. Fotografías, flashes del pasado que alimentan a un presente efímero.
12 Enero 2007 | 01:25 AM