"Hay que jugar a ser ignorantes. Ignorantes y felices. Felices y putos. Putos y pordioseros. Pero con clase. "
Rafael Avila
Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.
Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.
Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.
Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas.
Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.
pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.
cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.
O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.
los muertos no me
necesitan.
ni los
vivos.
pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.
En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos
y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.
probablemente
es
todo
y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo
o moriremos
porque no
lo
conseguimos.
Espero que
cuando yo este muerto
comprendáis
que conseguí
tanto
como
pude.
" Llega para todos los muchachos un momento en el que se vuelven a contemplar su vida pasada. Es tal vez ese momento en que cruzan la línea que los separa de la edad viril. El muchacho pasea por las calles de su pueblo. Piensa en su porvenir, en el papel que representará en el mundo. Se despierta en él ambiciones y arrepentimientos. De pronto ocurre algo imprevisto; se detiene debajo de un árbol y permanece como a la espera de que alguien le llame por su nombre. Se deslizan en su conciencia sombras de cosas pasadas; las voces del exterior le susurran un mensaje que le habla de las limitaciones de la vida. La seguridad absoluta que tenía en su porvenir se trueca en una absoluta inseguridad. Si es un muchacho de imaginación, cae derribada delante de él una puerta y se le presenta ante la vista, por vez primera, el panorama del mundo; ve, como si desfilaran ante él en procesión, las incontables figuras de hombres que hasta aquel momento han salido de la nada, han vivido sus vidas y han vuelto a desaparecer en la nada. La tristeza de lo falaz ha caído sobre el muchacho. Se mira atónito a sí mismo como una simple hoja que el viento arrastra por las calles de su pueblo. Comprende que, a pesar de toda la seguridad vocinglera con que hablan sus compañeros, está condenado a vivir y morir en la incertidumbre; que es una cosa arrastrada por el viento, una cosa destinada a agotarse, como el trigo, bajo los rayos del sol. Se estremece y mira en torno suyo. Los dieciocho años que él ha vivido parecen sólo un momento, el tiempo de una respiración en la larga marcha de la Humanidad. Escucha ya la llamada de la muerte. Y anhela desde lo más hondo de su corazón acercarse a otro ser humano, tocar con sus manos a otra persona, sentir la caricia de otras manos. "
en el mismo instante en el que empecemos a pensar que alguien nos pertenece, comenzaremos a perderle. nadie es nuestro. nadie está dispuesto a sufrir nuestros caos mentales por mucho tiempo. nadie nos ama lo suficiente. el amor es un juguete que se rompe con mucha facilidad. el amor es un instinto de supervivencia, miedo a la soledad. el amor es autoengaño. la pasión es carnal. la pasión es mental. la pasión es lo que
perdura; el recuerdo, la amistad, el cariño. la experiencia de llegar a ser; de llegar a encontrarse uno mismo. la soledad nos acompaña siempre. caminamos solos por un sendero lleno espinas. nadie nos tenderá su mano. nadie nos recogerá mientras nos desangremos. algunas manos intentarán rescatarnos, pero resbalaremos y los intentos cesarán. nos convertimos en grandes cargas innecesarias. nos convertimos en obstáculos.
la que ayer hubiera dado la vida por nosotros, hoy disfruta copulando con otro. así es el "encantado" amor,así de irónico. así de cruel. el amor...el amor, el amor no existe. sentimos cariño, pasión, sentimos atracción, fascinación...y a todo esto le llamamos amor. nos confundimos. confundimos amor, como término abstracto, por sensaciones puramente físicas, fisiológicas. es increible, si, pero es finito. nadie nos amará eternamente. no seremos amados por nadie por mucho tiempo. el amor surge y se va. dicen que si no se cuida, desaparece. "tampoco hice nada para que apareciera, no veo porque tengo que hacer algo para que perdure. si surgió sin hacer nada debería seguir sin hacer nada". el amor es ilógico. es extraño. dejemos de llamarle amor y llamémosle de algún otro modo. pura física. dejaré de creer en que Elvis compone canciones al otro lado de la vida. dejaré de creer que en un futuro los Beatles volverán a componer. dejaré de creer que Jim Morrison susurra The End a todos aquellos de mentes perdidas en los horrores de una vida con cimientos de plastilina. dejaré de creer que Bukowski está
intentando tocar las piernas de Marilyn Monroe. dejaré de creer en que mis acciones de bien no tendrán ninguna repercusión el día en que sea enterrado. porque yo seré enterrado bajo una lápida que ponga mi nombre y toda esa pasión que un día llegué a sentir será parte del recuerdo.
xevi molas
I
Todas vuestras voces
están contaminadas
por el gran monstruo
de poder que os debora
mientras gozáis de placer.
Como cerdos en un barrizal
disfrutamos creyendo que todo
está bien.
Nos revolcamos una y otra vez
y gemimos pidiendo más.
Nos gusta que nos azoten,
que nos fustiguen,
que nos esclavicen.
Si no fueramos esclavos,
estaríamos perdidos
en un océano sin estrellas.
II
No me digas por dónde
tengo que caminar.
No me digas las ropas
que tengo que llevar.
No me digas lo que
tengo que pensar.
No me digas nada ¡cállate!
Cállate y no vuelvas,
ve con aquellos
que carecen se esencia,
pero a mí,
déjame en paz.
III
Abro los ojos y me descubro
en el interior de un gran laberinto.
Camino en busca de la salida.
Corro en busca de la salida.
Lloro buscando la salida.
Descubro, al fin, que no
existe ninguna salida y
que todos los caminos
conducen al mismo lugar.
IV
Vete, vete y no vuelvas,
maldita estúpida
Déjame surcar mis mares con
mi propio velero.
No sé quien eres, ni qué eres,
pero déjame,
olvídate de mí.
xevi molas
Esta es la historia de un muchacho que decidió tomar las riendas de su vida
y acabó con ella de un tiro en la sien. Se trata de la historia de Juanito
Hespa Guetti. Y para ello voy a plasmar fielmente las líneas que él escribió
antes de comenzar su viaje sin retorno:
es bien sabido que no es oro todo lo que reluce,
y aunque poseyera los mismos colores
del oro, quizá no fuese auténtico.
todos sabemos que las cosas tienen un fin,
antes o después.
no seré rico, no seré famoso,
no seré socialmente ni
económicamente poderoso,
pero seré yo.
algo tan simple como eso,
y tan complejo en los tiempos
que corren,
en los que sólo unos pocos
llegan a saber realmente
quienes son.
los tiempos que corren...
en los que se empeñan en que sigamos
el camino que ellos esperan
y no el que realmente queremos.
¿quién nos escucha?
¿quién nos da su apoyo?
¿quién quiere realmente
nuestra felicidad?
por un módico precio de 50 euros,
alguien nos escuchará lo más atentamente
posible, pero que desee realmente nuestra
felicidad es más difícil.
¿quién está dispuesto a comprender
que nuestra felicidad está lejos
de los que nos rodean?
el apego y el cariño nos hacen egoístas.
creamos una felicidad ajena errónea.
¿irse y empezar de nuevo o seguir aquí,
donde nada hasta ahora ha funcionado?
vivir la vida sin que nos fusilen
cientos de pensamientos de grandeza
y superioridad.
¿puedo tener la misma felicidad quedándome
aquí, y siguiendo con todo, que yéndome
y empezando de cero?
¿y si yerro al irme?¿y si lo que debo
hacer es quedarme y desliarlo todo?
creo que no lo sabré hasta que me vaya
y lo compruebe.
nos empeñamos en caminar siempre por
los mismo caminos, a pesar de que hemos
tropezado mil veces.
¿por qué no romper, pues, un tiempo
con todo y arriesgar?
probablemente si me quede aquí nunca
lo sabré, por decenas, o centenas
de sesiones de psicoanalista o por
litros y litros de cervezas que beba.
con veintidós años a la espalda
me siento viejo. he desperdiciado
cuatro años de mi vida intentando
encontrar un camino por el que caminar
alegremente.
siento que ya no tengo tiempo
de hacer nada, que todo se me va.
si sigo así, explotaré. explotaré para
siempre, en un viaje sin retorno.
desde hace cuatro años quiero explotar,
busco el momento, pero no tengo valor;
por eso llevo deseando todo este tiempo que
algo me expulse rápidamente de este lugar,
sin dolor.
días y días de tristeza.
gritos y gritos inaudibles de desesperación
lanzados al aire sin respuesta.
o me voy, o exploto.
observar la felicidad ajena comprendiendo
que no soy merecedor de ella es una constante
tortura que me invade desde años y años.
¿por qué merecería yo ser feliz?
¿por qué debería merecer el respeto
de los demás?
¿por qué debería merecer yo la atención
de alguna persona?
¿QUIÉN DIABLOS SOY YO PARA MERECER ALGO ASÍ?
me asusta la felicidad. me asustan los piropos,
las alabanzas, la atención que me prestan algunas
personas. ¿no se da cuenta la gente de que no
merezco tal hecho? es más ¿no se dan cuenta de que
ellos pierden su tiempo, que lo desaprovechan
pudiendo estar con otra persona?
¿no se dan cuenta de quo merece la pena
conocerme?
¿qué diablos puedo aportar yo a algo o
a alguien?
no soy buen amigo, no soy buen amante,
no soy buen proyecto de novio,
no soy buen estudiante,
soy perezoso, no tengo iniciativa en nada,
no tengo nada de motivación para vivir,
siempre repito las mismas palabras,
no tengo personalidad,
no me impongo,
cualquiera puede tomarme el pelo,
cualquiera puede jugar conmigo.
los grupos de gente me asustan,
me dan miedo.
jamás me he sentido escuchado,
valorado, jamás me he sentido
integrado. siempre uno que
pasaba por allí o que va con la
gente que va por no quedarse solo.
pero jamás porque les apeteciera
mi presencia ni conversar conmigo.
no puedo continuar navegando en
esta dirección. me estoy ahogando.
estoy muriendo poco a poco...
no pretendo dar pena. ya he molestado
a mucha gente con mis historias,
con mis tonterías.
escribo lo que siento, lo que pienso.
si no lo hiciera, probablemente
explotaría.
plasmo todo mi ser en unas míseras
líneas.
la razón por la que escribo esta carta
no es, sino, para despedirme de todos
y todas aquellas personas a las que
un día les llegué
a importar algo, hasta tal punto de
que perdieran su valioso tiempo tomando
algo conmigo.
quiero dejar claras las razones para
que no haya dudas.
no culpo a nadie,
no reprocho a nadie,
sólo quiero que aquellos
que están en mi misma
situación, sepan que no
están solos.
dentro de poco
emprenderé mi viaje,
quizá sólo durante un tiempo,
quizá para siempre...
Hasta aquí llega la carta de Juanito Hespa Guetti.
